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Estableciendo prioridades

Para poder lograr una vida de oración hay algunas cosas que se interponen y aquí te mencionaré 4

1) Culpabilidad:

La culpabilidad se define como «un desajuste entre lo que hacemos y lo que consideramos que deberíamos hacer»
Ahora veremos la culpa cuando nos afecta a nosotros mismos y cuando afecta a los demás.

a) La culpa con uno mismo

La culpa con uno mismo puede ser destructiva o positiva. Esto aparece en:

2 Corintios 7:10 (TLA: Traducción Lenguaje Actual)
10 Cuando Dios los ponga tristes, no lo lamenten, pues esa tristeza hará que ustedes cambien, y que pidan perdón y se salven. Pero la tristeza provocada por las dificultades de este mundo, los puede matar.

Un ejemplo de culpa destructiva: Judas, quien sintió remordimiento y se ahorcó.

Mateo 27, 3-5 (NVI)
3 Cuando Judas vio que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió el dinero.
4 —He pecado —les dijo— porque he entregado sangre inocente.
—¿Y eso a nosotros qué nos importa? —respondieron—. ¡Allá tú!
5 Entonces Judas arrojó el dinero y salió de allí. Luego fue y se ahorcó.

Un ejemplo de culpa positiva: Pedro, quien a pesar de haber negado a Jesús 3 veces, fue restituido.

Juan 21:15-17 (NVI)
15 Cuando terminaron de desayunar, Jesús le preguntó a Simón Pedro:
—Simón, ¿me amas más que estos?
—Sí, Señor, tú sabes que te quiero —contestó Pedro.
—Apacienta mis corderos —le dijo Jesús.
16 Y volvió a preguntarle:
—Simón, ¿me amas?
—Sí, Señor, tú sabes que te quiero.
—Cuida de mis ovejas.
17 Por tercera vez Jesús le preguntó:
—Simón, ¿me quieres?
A Pedro le dolió que por tercera vez Jesús le hubiera preguntado: «¿Me quieres?» Así que le dijo:
—Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.
—Apacienta mis ovejas —le dijo Jesús—. 

b) Culpa hacia otros

Causa dos cosas:
1) Hace que te conviertas en juez:

Romanos 2, 1
1 Por eso no tienes disculpa, tú que juzgas a otros, no importa quién seas. Al juzgar a otros te condenas a ti mismo, pues haces precisamente lo mismo que hacen ellos. 

2) Te pone en el papel de víctima: Conviertes al resto en responsables de tu destino. Cuando evades tu responsabilidad, evades tu transformación.

¿Cómo podemos ser libres de la culpa?

  1. Confesándoselo a Dios en oración: Un ejemplo de esto, David.

Salmos 32, 3-5 (NVI)
3 Mientras guardé silencio,
mis huesos se fueron consumiendo
por mi gemir de todo el día.
4 Mi fuerza se fue debilitando
como al calor del verano,
porque día y noche
tu mano pesaba sobre mí.
5 Pero te confesé mi pecado,
y no te oculté mi maldad.
Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al Señor»,
y tú perdonaste mi maldad y mi pecado.

2) Miedo, temor:

Existen dos tipos de miedo o temor, el que viene de Jehová y el espíritu de miedo.

a) El temor de Jehová:

Nuestro deseo de no ofenderle nace del amor y busca la unión con él.

Salmos 111:10 (NVI)
El principio de la sabiduría es el temor del Señor;

b) El espíritu de miedo:

2 Timoteo 1:7 (Dios Habla Hoy)
Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino un espíritu de poder, de amor y de buen juicio.

Nos roba nuestro propósito, los sueños, la confianza, la capacidad de amar, lo que Dios tiene. Este espíritu de miedo lo vemos actuando en:

Números 13, 30-33 (NVI)
30 Caleb hizo callar al pueblo ante Moisés, y dijo:
—Subamos a conquistar esa tierra. Estoy seguro de que podremos.
31 Pero los que habían ido con él respondieron:
—No podremos combatir. ¡Son más fuertes!
32 Y comenzaron a esparcir entre los israelitas falsos rumores acerca de la tierra. Decían:
—La tierra que hemos explorado se traga a sus habitantes, y los hombres que allí vimos son enormes.
33 Comparados con ellos, parecíamos langostas, y así nos veían ellos a nosotros.

– Abraza lo negativo: No ve lo bueno, se centra en lo malo.
– Aumenta al enemigo: Mientras más grande lo veas, más pequeño te verás.

¿Cómo ser libres del espíritu de temor?

  • Contándoselo a Dios en oración:

Salmo 34: 4 (NTV: Nueva Traducción Viviente)
Oré al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores.

  • Confiando en Él: Porque a mayor confianza y mayor amor, mayor paz.

Isaías 12, 2 (LBLA: La Biblia de Las Américas)
He aquí, Dios es mi salvador, confiaré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es el Señor Dios, Él ha sido mi salvación.

3) Falta de identidad:

Identidad se define como «la conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta de los demás»
Mientras menos seguros estemos de quienes somos y de nuestra identidad, más seguro será nuestro fracaso.
Cuando no conoces el valor de lo que portas, terminas protituyéndolo. Todo te viene bien, cualquier trabajo, cualquier relación, cualquier carrera, etc…
Identidad puesta en acción, es propósito.

Envidia: Nace cuando una persona no sabe quién es, ni lo que tiene.
Comparación: La comparación hace que veas enemigos donde Dios puso aliados.

¿Cómo tener identidad?

Existen innumerables versículos que hablan acerca de lo que Dios dice que somos, como hijos de Dios, justificados, sal del mundo, templo del Esp´iritu Santo, etc…
El problema está en que no basta con tener el conocimiento, sino la revelación de que eso es cierto.
Así que para poder tener identidad, primero debes establecer una estrecha relación con Dios, para que Él te revele quien eres.

4) Pereza:

«Muchos hombres han perdido su vida en un accidente automovilístico y no por haber sido malos, sino por haber sido buenos conductores, pero dormidos»

a) Pecado de comisión y omisión:

El pecado no es solo el hacer el mal (comisión), sino también el no hacer el bien (omisión).
Las guerra no se ganan únicamente con la defensa.

Santiago 4, 17 (NVI) 
Así que comete pecado todo el que sabe hacer el bien y no lo hace.

b) Apatía:

«La ausencia o eliminación de emoción, sentimiento, preocupación o pasión. La persona con apatía tiene indiferencia.

Ya no esperas nada. Tratas las reuniones y tus momentos con Dios como si fueran cualquier cosa.

c) Procrastinación:

«Acción o hábito de posponer actividades o situaciones que deben atenderse con prioridad, sustituyéndolas por otras más irrelevantes pero agradables al individuo»

Usamos el tiempo en cualquier cosa. Ponemos primero tiktok, youtube, videojuegos, llamadas, quedadas, antes que tener una plática con Dios.

¿Cómo ser libres de la pereza?

  • Debemos ser llenos del Espíritu Santo, porque su bondad, su amor y su gracia son las que nos ayudan.
  • Tenemos que esforzarnos desde hoy, porque Dios no lo hará por nosotros.
  • Pedirle a Dios que nos muestre personas, recursos, hábitos o técnicas que nos ayuden a salir de esa situación.

1 Corintios 15:10 (DHH: Dios Habla Hoy)
10 Pero soy lo que soy porque Dios fue bueno conmigo; y su bondad para conmigo no ha resultado en vano. Al contrario, he trabajado más que todos ellos; aunque no he sido yo, sino Dios, que en su bondad me ha ayudado.

Si te has sentido identificad@ con algún punto, habla ahora mismo con Dios y pídele perdón por haberlo hecho. Luego confiesa aquello con lo que estás cargando.
Él es bueno y pronto para perdonar, así que, échale ganas.

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